La versión del vídeo de casi siete minutos hecha pública y grabada con su móvil por Rifat Radwan, uno de los 15 empleados de emergencia palestinos asesinados el domingo 23 de marzo en un ataque israelí en Gaza, desmonta la versión ofrecida por Israel, según la Media Luna Roja palestina. “Este vídeo refuta inequívocamente las afirmaciones por parte de la ocupación de que las fuerzas israelíes no atacaron ambulancias al azar y que algunos vehículos se habían acercado sospechosamente sin luces ni marcas de emergencia”, afirma esa organización humanitaria palestina en un comunicado adjunto a la grabación. La ONU no duda de ello.El ejército israelí ha asegurado en los últimos días, sin pruebas, que los muertos eran “terroristas” de Hamás y Yihad Islámica y que el convoy acribillado por sus tropas de ocupación no llevaba las luces de emergencia encendidas. En una nueva explicación publicada en medios locales este sábado, reconocen que fue un error decir que no llevaban esas luces, pero insisten en que seis de los cuerpos fueron identificados como de integrantes de Hamás, nuevamente sin aportar datos. Señalan, además, que fueron sus militares los que los taparon los cadáveres con tierra para que no se los comieran los perros. El movimiento islamista palestino, en reacción a esas imágenes, denuncia en un comunicado lo que considera una “masacre deliberada y a sangre fría” que “desmiente las invenciones” israelíes.Las imágenes han sido recuperadas de la fosa común donde fueron enterrados los 15 junto a los amasijos de los vehículos. Se hallaban en el teléfono junto al cadáver del trabajador de la Media Luna Roja palestina que las grabó y que han sido presentadas como prueba por esa organización y por el Comité Internacional de la Cruz Roja a, Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.Además del vídeo, las pruebas forenses contradicen también la versión israelí, expusieron el viernes ante los medios de comunicación en la sede de Naciones Unidas el presidente de la Media Luna Roja Palestina, Younis Al-Khatib, y su segundo, Marwan Jilani.En medio de los incesantes disparos, a veces con gritos de fondo en árabe y hebreo, el sanitario –que murió con un disparo en la cabeza, según el diario The New York Times, que ha adelantado el vídeo en exclusiva– va recitando la shahada (protestación de fe musulmana), que dice “no hay más dios que Alá y Mahoma es su profeta”, así como “Alá es grande”, para expresar el temor de que puede llegar el momento de su muerte. El sanitario también se dirige a su madre: “Mamá, perdóname. Sabes que me dedico a esto para ayudar a la gente”, clama rodeado del sonido de las balas.El vídeo corresponde al amanecer de ese domingo 23 de marzo en la zona de Tel al Sultan, en la localidad de Rafah (sur de Gaza). Las ambulancias y el camión de bomberos avanzan por la carretera a baja velocidad, con las luces de emergencia encendidas y perfectamente identificados con sus distintivos. Se detienen junto a una furgoneta blanca que se halla fuera de la vía, a unos metros del arcén. Allí se encuentra ya una ambulancia que se había adelantado a atender heridos en ese lugar. Se ve a varios trabajadores que descienden con sus uniformes, algunos dotados de tiras reflectantes, como es el caso de la Media Luna Roja (organización equivalente a la Cruz Roja en los países musulmanes).En ese momento, pasado el minuto de grabación, comienza una sucesión de tiros que recoge a lo largo de cinco minutos y medio antes de morir el paramédico que graba. Lo hace primero desde su vehículo y, seguidamente, desde el suelo tratando de protegerse. El vídeo acaba con su voz alertando de la llegada de los israelíes.Tras bloquear durante días el acceso al entorno del ataque, una misión de la Media Luna, Defensa Civil y la ONU pudo llegar y abrir la fosa el domingo 30 de marzo. Tras haber recuperado un primer cuerpo el día 27 antes de tener que abandonar el lugar, ese día fueron exhumados 14 cuerpos. Una misma fosa común ocultaba acribillados –algunos maniatados y con signos de disparos de cerca– a los 15 empleados palestinos de los servicios de emergencia junto a los amasijos de sus vehículos. La sirena de una de las ambulancias destrozadas servía de hito para marcar el túmulo del enterramiento colectivo. Se trata de la peor matanza llevada a cabo contra este tipo de personal a lo largo del año y medio de guerra.“Cuerpos destrozados”“Habíamos trabajado juntos… los paramédicos Mustafa Khafaja, Ezz El-Din Shaat, Saleh Muammar y yo”, lamenta Ibrahim Abu al Kass, de 45 años, uno de los que tuvo que extraer los cadáveres con sus propias manos. Había que “preservar los cuerpos y no dañarlos”, detalló a EL PAÍS a través de mensajes por el teléfono este empleado del departamento de emergencias de la Media Luna Roja de la Franja desde 2008. “Los cuerpos quedaron completamente destrozados, con heridas por todas partes” y “fueron atacados brutalmente desde una distancia muy corta” tras ser atados de manos y pies algunos de ellos, agregó Abu al Kass. “Fueron asesinados por las fuerzas israelíes mientras intentaban salvar vidas. Exigimos respuestas y justicia”, acusó Tom Fletcher, jefe de asuntos humanitarios de la ONU en la red social X (antes Twitter). La Media Luna Roja habla de “crimen de guerra”.Tras ofrecer su versión de lo ocurrido, que no concuerda con los testimonios de lo hallado en la fosa -ni ahora con el vídeo-, el ejército afirmó el viernes que ha abierto una investigación, aunque sigue rechazando que se haya tratado de una ejecución, señaló el portavoz castrense Nadav Shoshani en un encuentro online con reporteros. “Nuestra investigación inicial determinó que había terroristas en esos coches, que estaban usando vehículos de la Media Luna Roja”, defendió Shoshani apelando a sus fuentes de inteligencia y sobre el terreno, pero sin aportar pruebas.El ejército de Israel rompió la tregua de casi dos meses en Gaza el 18 de marzo y retomó los bombardeos y los ataques por tierra al tiempo que sus tropas se volvían a desplegar en zonas que habían abandonado durante el alto el fuego. Los muertos desde ese día en la Franja superan el millar. Desde que comenzó la contienda en octubre de 2023, los muertos en la Franja han superado los 50.000, la mayoría mujeres y menores, según las autoridades locales de Hamás. Israel, bajo cuyas bombas han perdido la vida más de 130 periodistas o trabajadores palestinos de medios de comunicación en estos meses, sigue prohibiendo el acceso independiente a los periodistas al enclave palestino.

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