Txell Miras ríe, incluso carcajea, con esa felicidad de ser alguien que le gusta lo que hace y puede vivir de ello. Con estrés, con ilusión, siempre de negro, ella es una diseñadora de autor, casi una artesana que encontró desde el principio su casilla en el tablero de la moda. Si el año pasado ejerció la moda-terapia con una colección sobre los momentos de cambio, este miércoles en Barcelona, Miras, con 48 años, apuesta en el 080 Barcelona Fashion por destensarse a través de la ropa. Está como en casa.Pregunta. ¿Cuál es su propuesta?Respuesta. La colección se llama Destensar Bastidores; es una metáfora que busca transmitir la idea de ir más a poco a poco, volvamos a la pausa, a pensar las cosas, no vayamos tan rápido. Planteo la dualidad entre la tensión y la destensión, que me sirve para empezar la colección con cálidos y acabar en fríos, empiezo con patas de gallos, todo como antiguo, de sastrería y vuelta al pasado y acabo con neoprenos, bicolores, cremalleras que se abren y se destensan con piezas que salen del cuerpo.Más informaciónP. ¿Txell Miras está tensa?R. Un poco. Estoy un poco agobiada con las redes, con la pregunta de hacia donde vamos. Sobre todo en moda, va todo muy rápido, pero resulta muy vacío. Me supera, seguramente también soy mayor. La masa se ha vuelto tan visible…. más seguidores no tienen por qué darte calidad. Estoy en este mundo, pero no quiero formar parte de esto.P. Fue su decisión desde el principio al definirse como diseñadora de autor y no de moda. ¿Se arrepiente?R. He visto mucho humo a lo largo de los años y he visto gente que ha acabado siendo humo. Proximidad, calidad, sostenibilidad son valores que estamos reivindicando, que están calando, pero aún queda mucho por hacer. En realidad, estamos muy lejos y yo reivindico esto. Yo soy una privilegiada, soy pequeña pero he sabido encontrar mi equilibrio y una clientela fiel. Vivo de esto.P. ¿No se ha arruinado nunca?R. No. Puedo asumir este reto porque me va bien, siempre sufres, siempre estás en la cuerda floja, pero tengo la suerte de que mi cliente busca esto, lo que hago.P. Toni Miró, al que usted conocía bien, decía que “la moda es muy peligrosa, se sufre mucho y se trabaja durísimo”.R. Sí. Siempre con la incertidumbre, pero poder dedicarte a lo que te gusta es un privilegio, aunque sufras. Yo en cada desfile estoy nerviosa, ilusionada, no me han pasado las ganas. Lo sigo sintiendo mucho y el día que me pase, lo dejaré.P. Al final siempre acaba en blanco y negro.R. Hace unos años que me planteo el color pero, al final, el blanco y negro no cansa, es sobriedad. Yo he sido toda la vida muy de negro. Tiene más durabilidad.P. ¿Volverá a intentarlo con hombre?R. Me cuesta, al hombre le cuesta mucho. Todavía hoy. El mercado me aburre más, hay que estar tan vigilante. Me cansé, pero no lo descarto.P. ¿La adolescencia es una época difícil para vestirse?R. Pocos se dedican, es un riesgo entrar en ese campo. Tienen su propio lenguaje, buscas formar parte de la tribu, no tienes la personalidad hecha, es todo muy volátil.P. Resistió la pandemia haciendo mascarillas. ¿Cómo lo recuerda?R. Fue una experiencia, estoy deseando que vuelva y hacer mascarillas… Aproveché para hacer lo que normalmente no tenía tiempo, como dibujar. Y, de pronto, pasó lo de las mascarillas y fue un boom. Pasó sin querer, yo las regalaba, y empezaron a pedirlas masivamente. Fue una locura.”Hace unos años que me planteo el color pero, al final, el blanco y negro no cansa, es sobriedad”, explica Txell Miras.
Albert GarciaP. La pandemia acabó con la tienda que tenía con Miriam Ponsa y Josep Abril. ¿No repetirá?R. No, es una experiencia de la que tengo un buen recuerdo porque era un espacio donde respirar tu marca, pero es otro negocio. Y bastante trabajo tenemos, era demasiado.P. Hay desembarco en la 080 este año de diseñadores de Madrid. Nació como una pasarela de emergentes, ¿ahora cómo lo ve?R. 080 ha ido cambiando, yo nunca he sido partidaria de una pasarela únicamente de emergentes. Cuando me dieron la oportunidad de estar en el Gaudí para mí lo más brutal era desfilar con Toni Miró, Josep Font, Armand Basi… estaba Miriam Ocariz, Spastor, Ailanto… era muy guay la mezcla, entre los jóvenes y los que tenían más experiencia. Ahora me da miedo que nos pasemos de emergentes.P. Ha nombrado algunos nombres de diseñadores que no están. ¿Se ha perdido mucho?R. Ahora repasando… es muy difícil mantenerse.