Queralt Casas ha sufrido una lesión escalofriante en el transcurso del partido que estaba jugando con el Valencia Basket, en la Fonteta, frente al Cadí La Seu. El choque prácticamente estaba decidido pese a que aún quedaban tres minutos del tercer cuarto (62-25). La capitana, que siempre se ha distinguido por su coraje, se lanzó al parqué a disputarle un balón a Naignouma Coulibaly, la jugadora más grande del equipo rival, y el brazo se le quedó atrapado debajo de la pívot. La catalana salió del lance sujetándose el brazo izquierdo mientras maldecía a gritos su mala suerte porque ya intuía que tenía una fractura (parece ser que doble), como se confirmó poco después.Casas se puso de pie, siempre sin dejar de sujetarse el brazo, y Raquel Carrera, al ver la cara de su compañera, le puso una mano en el pecho porque empezaba a tambalearse y a tener pequeñas convulsiones. Al ver la gravedad de la lesión, la jugadora fue sacada en brazos y al ser movida, el brazo quedó colgando. El pabellón enmudeció de inmediato —una entrenadora de uno de los equipos de categorías inferiores llegó a sufrir un fuerte mareo al ver la imagen— mientras el resto de jugadoras, compañeras y rivales, con Coulibaly especialmente afectada, se echaban las manos a la cara.La jugadora del Valencia Basket, una institución del baloncesto español a sus 32 años, fue trasladada a la clínica Quirón de Valencia. Antes le pusieron una férula para inmovilizar el brazo y cuando iba a abandonar la cancha en una camilla, con su afición aplaudiéndole, la gerundense aún quiso tener un gesto para tranquilizar a la gente y por eso levanto una pierna para demostrar que estaba animada y restarle algo de tensión al ambiente.Más informaciónCasas había renunciado esta temporada a la selección española (es doble campeona de Europa y medallista de bronce en un Mundial) para centrarse en su club. Quería estar al 100% el año que el equipo se había reforzado para intentar alcanzar la Final 6 de la Euroliga en Zaragoza, que se disputa justo la semana que viene en el pabellón Príncipe Felipe (el Valencia jugará las semifinales el viernes 11 a las 20.30). No estaba siendo una temporada fácil para ella desde la llegada de Leo Fiebich, que pasó a tener más minutos en la cancha, pero la catalana nunca se ha rendido y siguió luchando por recuperar su protagonismo. Este viernes había vuelto a ser titular.Al finalizar el partido, Rubén Burgos, su entrenador, tuvo palabras de ánimo y elogio para esta jugadora que lleva ya seis temporadas en Valencia. “Se la han llevado a la clínica durante el partido y me han dicho que ya estaba más tranquila. Quiero agradecer la preocupación y el apoyo a Queralt de todas sus compañeras, muy afectadas, obviamente, por la acción y por el cariño, el aprecio y el amor que le tienen y le tenemos a la capitana. Ya vivimos hace un año una situación similar con Raquel Carrera —se rompió la rodilla en el primer partido de la Copa de la Reina y estuvo once meses de baja— y Queralt es el corazón del equipo. Seguro que durante la recuperación va a estar animando al equipo más que nunca porque, como digo, es el corazón de este equipo. Ahora nos toca cuidarla y seguir adelante porque no queda otra”.

Queralt Casas se parte el brazo durante un partido de Liga en la Fonteta | Baloncesto | Deportes
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