Ante la Comisión Legal de Cuentas del Congreso, el contralor general, Carlos Hernán Rodríguez, entregó un balance agridulce de la situación fiscal del país, manejo sobre el que tiene las riendas el Gobierno Nacional. Si bien aplaudió el crecimiento económico gradual registrado desde 2023, así como la moderación de las tasas de interés —que fue la manzana de la discordia en el pasado consejo de ministros—, alertó sobre los bajos niveles de ejecución presupuestal y de recaudo, factor que jalonó el incremento de la deuda neta en 4,5 puntos porcentuales, que se proyecta en 60,6 % del PIB para este año.Según el Contralor, para el 2025, siguiendo la tendencia, el crecimiento económico se estima crezca en un 2,6 %, “impulsado por un gasto primario equivalente al 18,6 % del PIB”, informó. Intervención del Contralor General ante la Comisión Legal de Cuentas del Congreso Foto:ContraloríaSin embargo, el desafío radica en alcanzar la meta de recaudo, sin necesidad de reducir el gasto para cumplir con la regla fiscal. De lo contrario —dijo Rodríguez— la contracción del gasto podría impactar negativamente este crecimiento y aumentar la ya de por sí alta deuda.Al cierre de 2024, la deuda neta alcanzó el 60 % del PIB, un crecimiento de 4,5 puntos porcentuales con respecto a los niveles registrados el año anterior. Para este 2025 se estima que se mantenga al rededor de 60,6 %, lo que la aleja 5.0 puntos del PIB del rango prudencial. Por esta escala, la regla fiscal obliga a que durante el 2026, año electoral, se haga un ajuste en ingresos y gastos. El reto para estos nueve meses que restan, advierte la Contraloría, será alcanzar un mayor crecimiento para superar la tasa de interés de la deuda y balancear las finanzas del Gobierno, que, en cuanto a la ejecución presupuestal, también mostró un rezago.”Como hemos expuesto, la situación económica y fiscal actual es compleja. Deseo dejar constancia en este recinto, de que hemos advertido oportunamente y realizado los llamados de atención correspondientes, en el marco de nuestras competencias y responsabilidades con el único fin de que los procesos relacionados con la planeación fiscal y ejecución del presupuesto se desarrollen de la mejor manera posible”, dijo Rodríguez en la tarima del Salón Elíptico del Congreso.Entre los puntos positivos, destacó el crecimiento, que ha pasado de modesto a gradual en el mediano plazo, con un aumento del 0,6 % en 2023, del 1,7 % en 2024 y una proyección del 2,5 % para este año. “Esto refleja un camino lento, pero positivo, hacia la reactivación económica”, dijo Rodríguez.Intervención del Contralor General ante la Comisión Legal de Cuentas del Congreso Foto:ContraloríaAdemás, la inflación pasó del 9,28 % en 2023, al 5,2 % en 2024. El Contralor lo atribuye a “políticas monetarias restrictivas y ajustes fiscales que han protegido el poder adquisitivo de los ciudadanos y mejorado la estabilidad económica”. Para este año se estima que siga bajando y se ubique en 3,6%, cada vez más cerca del objetivo del Banco de la República.Frente a la tasa de interés, motivo de duras puyas del presidente Gustavo Petro a la junta directiva del Emisor por negarse a bajarla del 9,5 %, la Contraloría la considera positiva y mesurada, ya que ayuda a aliviar los costos financieros y a apoyar la recuperación económica.Los saldos en rojoEn cuanto a los aspectos negativos del manejo de las finanzas públicas, el contralor subrayó en rojo la ejecución presupuestal. Al cierre de 2024, alcanzó el 83,1 %, distribuyéndose en 89,7 % para gastos de funcionamiento, 87,7 % para el servicio de la deuda pública y solo 57 % para inversión, “el nivel más bajo registrado históricamente en este rubro”.Asimismo, el Gobierno se rajó en el recaudo. En 2024, la meta era de 315 billones de pesos, pero fue ajustada a 287 billones. Sin embargo, de esta cifra solo se cumplió el 85,4 %, lo que representa una disminución de 11 puntos en comparación con 2023.”Este déficit compromete significativamente la financiación del gasto público y refleja la necesidad urgente de medidas para fortalecer el sistema tributario”, dijo el Contralor.Este es uno de los factores que influyeron en el aumento de la deuda en 4,5 puntos porcentuales del PIB entre 2023 y 2024, un nivel que “plantea un riesgo significativo para la sostenibilidad fiscal”.La Contraloría también calificó como negativo el incremento en las reservas presupuestales. “Esta acumulación de reservas son el efecto de dificultades para ejecutar adecuadamente los recursos asignados”, explicó la cabeza de la entidad.Estas reservas se originan cuando los compromisos no se cumplen en su totalidad durante la vigencia de la ejecución; entonces, quedan comprometidos para la siguiente. En 2024, el monto total de reservas presupuestales alcanzó los 61,77 billones de pesos, lo que ha generado una acumulación de recursos sin ejecución efectiva.Crisis carcelaria y hacinamiento sin solución. Foto:También encendió las alarmas por la cantidad de activos administrados en fiducias, que el año pasado superaron los 108 billones de pesos. Lo que preocupa al ente de control es que estos sean utilizados para aliviar deficiencias en los procesos de ejecución presupuestal e incidan en el cumplimiento de los principios presupuestales, como el de anualidad.”La Contraloría considera que para garantizar la sostenibilidad fiscal, es fundamental que el Gobierno, por un lado, implemente un plan de recuperación económica que impulse el recaudo tributario y, por otro, mejore la eficiencia en la ejecución del gasto”, recomendaron.Sara Valentina Quevedo DelgadoRedacción Justicia

Crecimiento económico se proyecta en 2,6%, pero el nivel de deuda neta será del 60,6% del PIB para 2025: Contralor
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