Las caras más reconocidas del arte contemporáneo mexicano se reunieron la noche del jueves para darse un apapacho. Un sector golpeado por los recortes a los presupuestos y que ha logrado levantarse no sin mucho esfuerzo tras el terremoto que significó la pandemia de la covid-19, se mostraba fuerte en un cónclave organizado para premiar a sus mejores integrantes. Artistas de todo el país, representantes de los museos más importantes y las galerías que marcan las tendencias del arte en México, tuvieron una velada para aplaudir su trabajo alrededor de los premios Gorrita Azul, nacidos desde el seno del mundo artístico como un aliciente. “En México mucha gente está trabajando con presupuestos extremadamente chiquitos, echándole mucho ganas para poder hacer su obra o para hacer exposiciones y unos premios como este generan interés, como comunidad nos hacen crecer”, afirma el artista Mario García Torres.García es el creador de estos galardones al arte contemporáneo. La idea ocurrió como un juego en 2021, un año después del golpe de la pandemia. “Toda esta historia empezó realmente como una broma. Llevo una cuenta de Instagram de memes, una cuenta que de alguna manera siempre traté de que fuera una cosa de comunidad. Mucha gente del arte, sobre todo las artes visuales, sigue la cuenta y ahí nos reímos de nuestro infortunio de ser artistas. Teniendo en cuenta que había toda esta gente involucrada, en algún momento se me ocurrió decir: “¿Por qué no nos organizamos y discutimos cuál fue la mejor exposición del año?” Inmediatamente, entre el entusiasmo que sucedió en el momento, en comunidad dijimos, bueno, hagamos una cosa de seis premios diferentes, categorías de exposiciones individuales y colectivas. Y eso sucedió muy casual, la gente nominaba a sus amigos, a sus primas, y se votaba. Yo hacía ahí una cosa muy ranchera en el Instagram y luego anunciábamos quién era el ganador”, relata el artista. El nombre del galardón surge de uno de los emoticones que García usaba en sus redes.El artista belga, Francis Alÿs, recibe el reconocimiento a su Trayectoria Artística en los Premios Gorrita Azul, este jueves en Ciudad de México. Aggi GarduñoLa Bruja de Texcoco, cantante y actriz mexicana, durante su presentación en los Premios Gorrita Azul a lo más destacado del arte contemporáneo nacional.Aggi GarduñoRomeo Gómez, en representación de Ana Segovia, recibe y rompe el reconocimiento a Artista del año durante los Premios Gorrita Azul 2025.Aggi GarduñoTatiana Pimentel, directora del Museo Marco, y los curadores Mauricio Malle y Ariadna Ramonetti, recibieron el premio a Mejor exposición colectiva en espacios institucionales.Aggi GarduñoUna estatuilla de los premios Gorrita Azul a lo más destacado del arte contemporáneo nacional, este 3 de abril en Ciudad de México.Aggi GarduñoAquel experimento de redes sociales creció hasta convertirse en unos premios que la comunidad de artistas ahora quiere y protege como un logro propio. Los galardones se han entregado en la sede del Museo Tamayo, Museo Franz Mayer y la noche del jueves en un salón del hotel Fiesta Americana, sobre el emblemático Paseo de la Reforma de Ciudad de México. Ahí se reunió lo más selecto del mundo del arte y la socialité mexicana para demostrar la potencia en que se ha convertido esta ciudad en el mundo del arte. “Me atrevería a decir que si no es la primera, es la segunda ciudad más importante en el mundo, o sea, hoy tenemos una escena del arte increíblemente energética. A pesar de los pocos presupuestos, la gente hace cosas increíbles. O sea, la semana del arte, por ejemplo, ha explotado de una manera que no lo hubiera pensado nunca en la vida. Creo que cualquier artista a quien inviten a hacer algo en México se viene corriendo. Somos la envidia del mundo”, afirma entusiasmado García.La noche del jueves se demostró ese poder artístico al entregar reconocimiento a creadores de la talla de del artista de origen belga Francis Alÿs, una de las voces más reconocidas del arte contemporáneo. Alÿs, que lleva 40 años en México, agradeció a la “bola de cuates” que han premio su labor. MARCO, el gran museo de arte contemporáneo del norte de México que se ‘apodera’ de los artistas invisibles, fue reconocido en la categoría de mejor exposición por la muestra Nuevo León: El futuro no está escrito. El premio lo recogió su directora, Taiyana Pimentel. El Museo de Arte e Historia de Guanajuato fue reconocido como el museo del año. Su directora, Magdalena Zavala, agradeció el premio y reconoció el esfuerzo de la institución que dirige en “descentralizar el arte contemporáneo” en el país. El gran galardón de la noche, el de artista del año, fue para Ana Segovia. El premio lo recogió quien se definió como su “avatar”, Romeo Gomez Lopez, quien bromeó diciendo que “siento que la mitad de los presentes me odia y a la otra mitad no les agrado” y quien pidió a los asistentes “recordar la importancia de mencionar los pronombres correctos”. Los ganadores ya no reciben la gorra azul del inicio de los premios, sino una escultura creada por el artista García. “La idea es que todo el mundo sea parte, porque es una iniciativa muy de comunidad”, dice el artista. “Tratamos de no tomarnos tan en serio, de generar esa flexibilidad, pero lo importante es reconocer el trabajo, porque en el arte mucha gente está trabajando con muchas ganas para poder hacer su obra”, reiteraba el creador de los galardones para reconocer el esfuerzo de los artistas contemporáneos de México.Gibrán Turón, ganador del premio a ‘Artista promesa del año’, el 3 de abril en Ciudad de México .Aggi Garduño

El arte contemporáneo mexicano premia a sus mejores representantes
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